Editorial- Febrero 2019- El crimen de Agresión – crimen contra la Paz- La ultima frontera del Derecho- Isaac R Nieves Luy – Sigmagrupo

El Crimen de Agresión en el Estatuto de Roma.

(La última frontera del Derecho)

 

Dr. Isaac Rafael Nieves Luy.

Especialista Derecho Penal Internacional.

Ilustre Profesor Universidad Católica Santa Rosa.

Profesor Universidad Latinoamericana y del Caribe.

Escuela Nacional de la Defensa Pública.

Caracas- Venezuela

Costo mucho a los entusiastas actores del Derecho Internacional Público, construir una definición del Crimen de Agresión para el Derecho Penal Internacional, a pesar de la claridad con que el mismo se expresaba desde los Primeros Procedimientos derivados de la Segunda Guerra Mundial, las conocidas dificultades propias del Derecho Internacional Público y su indisoluble vinculación a la política y los intereses propios de los Estados Nacionales solo permitieron que quedara como un crimen abierto en la Constitución del Estatuto de La Corte Penal Internacional (Estatuto de Roma), dando un receso necesario para lograr su desarrollo  y Constitución definitiva.

Diversos autores de esta novísima rama del Derecho Internacional Publica, han tratado de comprender y explicar esas motivaciones del legislador internacional de Julio del año 1998, que impedían en su momento la constitución definitiva de ese Crimen, que venía a garantizar el más importante de los Crímenes en este ordenamiento, pues el que en definitiva animaría a las sanciones a los actos guerristas de un Estado contra otro, es decir en definitiva la prohibición de la guerra estaría regulada y  sancionada por la Jurisdicción Internacional.osto mucho a los entusiastas actores del Derecho Internacional Público, construir una definición del Crimen de Agresión para el Derecho Penal Internacional, a pesar de la claridad con que el mismo se expresaba desde los Primeros Procedimientos derivados de la Segunda Guerra Mundial, las conocidas dificultades propias del Derecho Internacional Público y su indisoluble vinculación a la política y los intereses propios de los Estados Nacionales solo permitieron que quedara como un crimen abierto en la Constitución del Estatuto de La Corte Penal Internacional (Estatuto de Roma), dando un receso necesario para lograr su desarrollo  y Constitución definitiva.

Es necesario comprender que la Guerra como fenómeno comprendía una justificación ideológica expresada en los conceptos como el de la Guerra Justa, donde insignes pensadores como San Agustín y San Ignacio de Loyola entre otros razonaron y dieron sustento conceptual a esas doctrinas entregando entonces a la humanidad unos conceptos básicos de Justificación de la guerra sobre la base de la justicia de la misma, en vista entre otras cosas a la agresión sufrida, y luego en una segunda etapa se trata de regularla y en un titánico esfuerzo culmina con convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales y este esfuerzo a la postre son las bases del llamado  Derecho Humanitario, así y  ante esta realidad, la prohibición de actos de agresión requería y aun requiere una revisión profunda de algunos conceptos de Derecho Internacional Público, ya aceptados como validos en la comunidad internacional, así hacer sancionable el deseo Expresado en la Frase “Nunca Más “, que adoptan las fuerzas victoriosas tras la segunda Guerra mundial requirió  de un esfuerzo adicional,  a los ya sancionados y aceptados crímenes como son los de Genocidio, Lesa Humanidad y los Crímenes de Guerra, pues no se enfrenta en este caso a conductas típicamente sancionadas, más bien debe el legislador evolucionar sobre conceptos mas menos protectores dentro del Conflicto bélico hacia la sanción del conflicto mismo, menuda tarea pues, existe también otros intereses de orden políticos y tribales, sumado además a la necesidad de la sanción individual contra los funcionarios que incurran esta conductas, siendo este quizás el más agudo de los problemas a resolver, pues ante la impunidad de que disfrutaron los jerarcas guerreristas después de la Segunda Guerra Mundial , es un giro determinante, darles una responsabilidad directa y sustancial por los crímenes incitados bajo su mando, al respecto y ante esta otra dificultad quizás la más grave de todas las que enfrento el Estatuto pues ciertamente ante las dificultades de las Relaciones Internacionales, los mandatarios verían ciertas las posibilidades de su Juzgamientos ante la Jurisdicción Internacional.

Así en el junio del año 2010 (conferencia de Kampala), el Estatuto de la Corte Penal Internacional, sufre su primera reforma, bien significativa por cierto, y aprovechando la coyuntura favorable define y establece el crimen de agresión, sobre las bases del éxito obtenido por la Nueva Jurisdicción internacional y a incapacidad manifiesta de la Comunidad Internacional , por evitar el fenómeno de la Guerra en los últimos tiempos, así notamos hoy diversos estados parte (no sin dificultades) ya asumen el crimen de agresión mientras se plantea la necesaria y difícil incorporación a los ordenamientos internos, hoy con alegría enfrentamos a una prohibición internacional planteada en el Artículo 8 bis del Reformado Estatuto de Roma y que a tenor de la siguiente redacción :

“Articulo 8 Bis

Crimen de Agresión

  1. A los efectos del presente Estatuto, una persona comete un “Crimen de Agresion”, cuando estando en condiciones de controlar o dirigir efectivamente la acción política o militar de un Estado, esa persona planifica, prepara, inicia o realiza un acto de agresión que, por sus características, gravedad y escala constituya una violación manifiesta de la Carta de las Nacionales Unidas.
  2. A los efectos del párrafo 1, por “acto de Agresión” se entenderá el uso de la Fuerza armada por un Estado contra la Soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado, en cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, de conformidad con la resolución 3314 (XXIX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 14 de Diciembre de 1974, cualquiera de los actos siguientes independientemente de que haya o no declaración de Guerra, se caracterizara como acto de Agresión;
  3. La invasión o el ataque por las fuerzas armadas de un Estado del Territorio de oro Estado, o toda ocupación militar, aun temporal, que resulte de dicha invasión o ataque, o toda anexión, mediante el uso de la fuerza, el territorio de otro estado o parte de el.
  4. El bombardeo, por las fuerzas armadas de un Estado, del Territorio de otro Estado, o el empleo de cualesquiera armas por un Estado contra el territorio de otro Estado.
  5. El bloqueo de los Puertos o de las costas de un Estado por las fuerzas armadas de otro Estado.
  6. El ataque por las fuerzas armadas de un Estado contra las fuerzas armadas terrestres, navales o aéreas de oro Estado, contra su flota mercante o Aérea.
  7. La utilización de las fuerzas armadas de un Estado, que se encuentran en el territorio de otro estado con el acuerdo del estado receptor, en violación de las condiciones establecidas en el acuerdo o toda prolongación de su presencia en dicho territorio después de terminado el acuerdo.
  8. La acción de un Estado que permite que su territorio, que ha puesto ha puesto a disposición de otro Estado, sea utilizado por ese otro Estado para perpetrar un estado de Agresión contra un tercer Estado.
  9. El envió por un Estado, o en su nombre, de bandas armadas, grupos irregulares o mercenarios que lleven a cabo actos de fuerzas armadas contra otro Estado de tal gravedad que sea equiparables a los actos antes enumerados o su sustancial participación en dichos actos.”

 

 

Siendo esta la forma adoptada por la Reforma del Estatuto de la Corte Penal Internacional (Estatuto de Roma), está claro el interés de la comunidad internacional en resolver el tema de los conflictos bélicos donde destacan algunos elementos que destacaremos a continuación pues constituyen indispensables para descubrir la profundidad de la decisión Kampala, y la necesidad de que el mundo contemporáneo alinea con ese pensamiento internacional.

La existencia o no de un ESTADO DE GUERRA declarado, lo que diferencia fundamentalmente a la agresión de los “Crímenes de Guerra·”, así expresamente declarados la responsabilidad del Estado “Agresor” no está supeditada a las regulaciones del Los Convenios de Ginebra dándole a esta Crimen su autonomía de los usos y costumbres de la Guerra, no en consecuencia esta crimen  no solamente lo ve  como un crimen de guerra más bien  permite que en vista las asimetrías mundiales ser  visto de otra manera, como Agresión.

La responsabilidad directa de la persona que toma las decisiones y comanda la agresión, sin dejar posibilidad de evasión a los comandos que dirigen la acción evitando las impunidades por cierto muy expresadas en el pasado y generando a los dirigentes políticos y militares una responsabilidad directa por sus órdenes.

Permite la redacción también sancionar en las tres fases de la acción el que planifica, prepara o inicia la acción de agresión que da el carácter dual al crimen desde lo macro hasta el ejecutor involucrado en el mismo.

Por último la sanción es clara, con la relación a la soberanía de las naciones cuando expresa que esta violación cuando dice que la agresión se dirige contra la soberanía integridad territorial o independencia política de otro Estado, cerrando el paso a las razona conocidas para que un estado agreda otro.

Ya sancionado el Crimen de Agresión, es otro intento de dimensiones mundiales por imponer un orden en las naciones y su accionar, poco ha sido el tiempo para que las Naciones distribuyan y enfoquen su accionar conforme a la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Penal Internacional pueda ordenar y sancionar conductas.

 

IS

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